18.12.15
Impregnada de tus huellas
la tierra húmeda sonríe
el aire con calma
susurra algo acerca del sol
la sombra de las hojas
enfría el recuerdo
tu breve presencia
9.1.13
Soñé que mis pasos quebraban el suelo
que a su vez era una especie de barquillo relleno
Cada paso contenía el gozo del quiebre
y la tortura al despegar el pie del relleno
con la idea fija en la pérdida de la zapatilla
que luchaba con sus ataduras y la adherencia
definitiva
Así pasé horas caminando
sin otra actividad que esa monótona marcha
cuando desperté
mis piernas estaban cansadas
y apenas pude abrir los ojos
por el miedo de haberme quedado
pero como suele suceder
nada cambió
Entre eso y ahora
otros sueños
revoltijos del día
ideas, miedos y deseos
Sólo cuando lo requiero
y
una caminata se hace indispensable
me abre paso entre el tecnicolor
mientras proyecta su función reflexiva.
que a su vez era una especie de barquillo relleno
Cada paso contenía el gozo del quiebre
y la tortura al despegar el pie del relleno
con la idea fija en la pérdida de la zapatilla
que luchaba con sus ataduras y la adherencia
definitiva
Así pasé horas caminando
sin otra actividad que esa monótona marcha
cuando desperté
mis piernas estaban cansadas
y apenas pude abrir los ojos
por el miedo de haberme quedado
pero como suele suceder
nada cambió
Entre eso y ahora
otros sueños
revoltijos del día
ideas, miedos y deseos
Sólo cuando lo requiero
y
una caminata se hace indispensable
me abre paso entre el tecnicolor
mientras proyecta su función reflexiva.
6.3.12
29.1.12
Los heraldos negros
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o lo heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o lo heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
(César Vallejos)
3.7.11
12.11.10
Adelanto un pie
y tu graciosa
me dices
te quiero
mis dedos dibujan tu ojos
en el aire
mientras nos deslizamos
suavemente por la pista
dejando atrás diez
o veinte pasos más
preparando los muslos
para el cambio de ritmo
y así seguir de pie
bailando.
y tu graciosa
me dices
te quiero
mis dedos dibujan tu ojos
en el aire
mientras nos deslizamos
suavemente por la pista
dejando atrás diez
o veinte pasos más
preparando los muslos
para el cambio de ritmo
y así seguir de pie
bailando.
9.11.10
No todas pasan de largo
con el riesgo soplándoles el cuello
se asoman y hablan
dicen lo que se opone al silencio
y rompen con lienzos
que llevamos todos atados
alrededor del cuello y las manos
No todos miran de lado
algunos escuchan
y aprenden todos los días
de nuevo
con la cara abierta al viento
y los dientes en señal de alegría
Pasamos la vida abrazándonos
y separándonos
como astros en colisión
envueltos en llamas y hechos de nuevo
luego el tiempo nos aleja
para encontrarnos tan diferentes
con esa eléctrica caricia
que siente el estómago
cuando las hojas de hierba
que bailan con el viento
se entrecruzan y nos dejan
con la nariz estirada
intentando prolongar
el encuentro con el olor
a tierra mojada
la caricia y el amor
con el riesgo soplándoles el cuello
se asoman y hablan
dicen lo que se opone al silencio
y rompen con lienzos
que llevamos todos atados
alrededor del cuello y las manos
No todos miran de lado
algunos escuchan
y aprenden todos los días
de nuevo
con la cara abierta al viento
y los dientes en señal de alegría
Pasamos la vida abrazándonos
y separándonos
como astros en colisión
envueltos en llamas y hechos de nuevo
luego el tiempo nos aleja
para encontrarnos tan diferentes
con esa eléctrica caricia
que siente el estómago
cuando las hojas de hierba
que bailan con el viento
se entrecruzan y nos dejan
con la nariz estirada
intentando prolongar
el encuentro con el olor
a tierra mojada
la caricia y el amor
8.11.10
Nightingale es una palabra difícil de encajar en un verso
condición propia de los nombres propios
- o palabras secuestradas -
se podría aducir en su defensa
Formas de llenar el espacio de la hoja
y los pasos que me separan de ti
susurros que atraviesan la lluvia
y golpean tu ventana suavemente
casi sin querer despertarte.
Pero soy egoista
quisiera que al despertar
una fuerza posesiva
tomara tu portátil
y leyera estas líneas ávida
y tus bellos ojos
bien abiertos
me devoraran
y así como se dice Nightingale
tus susurros viajen de vuelta
y le digan a mis susurros
- envueltos en la lluvia
como manda la canción -
que sí
que si quieren ir al cine
a ver
disfruta el silencio
o enjoy the silence
para los angloparlantes
que aparentemente visitan el blog
Pero una película
que comienza a la hora nona
necesita de un café introductorio
y como ya perdí el pudor
y el respeto por los demás lectores
hace rato
te parece que nos juntemos a la siete
te paso a buscar
y nos tomamos algo
si lees esto antes
eso
y me llamas
y todo lo demás.
condición propia de los nombres propios
- o palabras secuestradas -
se podría aducir en su defensa
Formas de llenar el espacio de la hoja
y los pasos que me separan de ti
susurros que atraviesan la lluvia
y golpean tu ventana suavemente
casi sin querer despertarte.
Pero soy egoista
quisiera que al despertar
una fuerza posesiva
tomara tu portátil
y leyera estas líneas ávida
y tus bellos ojos
bien abiertos
me devoraran
y así como se dice Nightingale
tus susurros viajen de vuelta
y le digan a mis susurros
- envueltos en la lluvia
como manda la canción -
que sí
que si quieren ir al cine
a ver
disfruta el silencio
o enjoy the silence
para los angloparlantes
que aparentemente visitan el blog
Pero una película
que comienza a la hora nona
necesita de un café introductorio
y como ya perdí el pudor
y el respeto por los demás lectores
hace rato
te parece que nos juntemos a la siete
te paso a buscar
y nos tomamos algo
si lees esto antes
eso
y me llamas
y todo lo demás.
7.11.10
día de muy dulce y muy agraz, me gustaría mantener el "intentó", toda mi fuerza y cariño a pablito.
de Claudio Bertoni:
Poema para una joven amiga que intentó quitarse la vida
Me gustaría ser un nido si fueras un pájaro
me gustaría ser una bufanda si fueras un cuello y tuvieras frío
si fueras música yo sería un oído
si fueras agua yo sería un vaso
si fueras luz yo sería un ojo
si fueras pie yo sería un calcetín
si fueras el mar yo sería una playa
y si fueras todavía el mar yo sería un pez
y nadaría por ti
y si fueras el mar yo sería sal
y si yo fuera sal
tú serías una lechuga
una palta o al menos un huevo frito
y si tú fueras un huevo frito
yo sería un pedazo de pan
y si yo fuera un pedazo de pan
tú serías mantequilla o mermelada
y si tú fueras mermelada
yo sería el durazno de la mermelada
y si yo fuera un durazno
tú serías un árbol
y si tú fueras un árbol
yo sería tu savia y correría
por los brazos como sangre
y si yo fuera sangre
viviría en tu corazón.
de Claudio Bertoni:
Poema para una joven amiga que intentó quitarse la vida
Me gustaría ser un nido si fueras un pájaro
me gustaría ser una bufanda si fueras un cuello y tuvieras frío
si fueras música yo sería un oído
si fueras agua yo sería un vaso
si fueras luz yo sería un ojo
si fueras pie yo sería un calcetín
si fueras el mar yo sería una playa
y si fueras todavía el mar yo sería un pez
y nadaría por ti
y si fueras el mar yo sería sal
y si yo fuera sal
tú serías una lechuga
una palta o al menos un huevo frito
y si tú fueras un huevo frito
yo sería un pedazo de pan
y si yo fuera un pedazo de pan
tú serías mantequilla o mermelada
y si tú fueras mermelada
yo sería el durazno de la mermelada
y si yo fuera un durazno
tú serías un árbol
y si tú fueras un árbol
yo sería tu savia y correría
por los brazos como sangre
y si yo fuera sangre
viviría en tu corazón.
