Que no se alabe al poeta
por conocer las métricas puras
ni tampoco por su candoroso oído
menos por su delicado afán
ni su abnegado trasegar por los montes de la palabra
No se lo alabe
No se alabe la mano que imprime la huella de la palabra en el tiempo
no se le alabe en la tierra
tampoco se lo alabará en los cielos
la verdadera sabiduría no se esconde en sus tejidos policromos
ni menos entre las lineas de su pobre pensamiento
sandeces y alharidos de impotencia
no se le alabe por andar de eso
no se le alabe
no
matadle
torturad y matad a cada uno de los poetas
templad vuestros aceros en sus entrañas
tapizad sus libros
con su lanuda piel
terminad con sus mentiras en el crematorio
que ardan como teas
que se consuma su escaza grasa
que la nube de su combustión
ni el viento de mi voz pueda apagar
acabad con los profetas de una buena vez
y cerrad las puertas por dentro
terminad con la palabra después
dejadme a mi el verbo
quedaos el silencio
bebed de el
olvidad el significado del retumbar en los pabellones
olvidareis el dolor
olvidareis el dolor
olvidareis el viento.