5.8.07

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!


Me permito incluir uno que no es mío. O mejor dicho no lo escribí yo, Lo escribió Vallejo. César Vallejo. Pero dice de uno que sufre. O de la idea del sufrimiento del que sufre. O de la marca de la idea del sufruimiento en el que lo sufre. Hoy por hoy me toca ser Vallejo. Pero sin su éstilo. Solo la putona idea apoltronada sobre el corazón, como diciendo que no se va, como riendo entre dientes. Y la cara desprendiéndose por su peso de la cabeza, dejando desnudo el corazón. Hoy por hoy me toca a mi. Pero el hoy, hoy por hoy se extiende demasiado. Y las articulaciones maceradas por el cansancio se quedan frías de tanto pastar en la desgracia. Espero que el clima se recupere pronto. Y la poda me encuentre aun con dedos en mis manos.


2 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

basta de esto, de estas palabras...

sal afuera, sacúdete la pena, canta fuerte, grita, corre a poto pelao, di muchos garabatos y pégale a la pared

la cosa es no quedarse quieto

la cosa es seguir

aunque sea difícil y duela

yo se que puedes

porque eres un ya me rugiste destino

8:54 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

bellas palabras enrique, solo queda esperar a que todo cambie, un dia saldras y ya todo sera menos amargo, dale fuerte y pa delante, cuidese.
Nicolás Chacón.

5:11 p. m.  

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