28.10.10

Dejo de recibir
las ondas de tu voz
el aire se siente pesado
y aunque sigo en el camino
y apuro el tranco
nada rompe este silencio.

Espero que tus dedos te traicionen
y opriman cada tecla
como las letras de mi nombre
buscando mi voz

Así estoy
sonriendo resignado
deseando debajo de mi piel
el temblor de tu cuello
y el olor de tus axilas.

Aquí estoy
disfrutando de la vida
con un rictus de melancolía
atravesado en la barbilla.

3 Comments:

Anonymous alumno dijo...

increible

6:43 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

me encanta...

10:37 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Interesante poeta

10:22 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home