2.11.10

Sobran los minutos
se derraman sobre mi pantalón
como una mancha de vergüenza
y con los ojos
sólo acaricio el suelo
la punta de mis zapatos
y la sombra que proyecto
cuando mis pasos me alejan
y me siguen alejando
de aquello que por lejano
me destruye.

No sólo sobran los minutos
el aliento también me sobra
y las ganas
no encuentran en mi
un lugar cómodo
y cambian de domicilio
hacia alguno que curve
las comisuras de los labios
hacia arriba
yo no
hoy no ofrezco más que desaliento
nada más que eso.